sRGB vs. AdobeRGB. Cuál utilizo?

Esto me llevó bastante investigación y experimentación. Existe un gran debate respecto a los perfiles de trabajo RGB, que si sRGB o AdobeRGB.
Mis conclusiones fueron que, en nuestro caso, el sRGB es mucho más seguro para trabajar que el AdobeRGB. En el siguiente artículo voy a tratar de explicar por qué.
Quiero aclarar ante todo que no digo que sRGB sea MEJOR que AdobeRGB. El segundo tiene un gamut más amplio que el primero, es un hecho. Lo que intento aclarar aquí es cuál sería más adecuado para nuestro trabajo, y llegar a una conclusión mediante evidencias y pruebas y no desde la mera suposición de que “más amplio es mejor” o “si lo pone Adobe por defecto, por algo será”.

Este gráfico lo generé a partir de los datos de perfiles de dos de mis monitores, comparándolos con los perfiles de trabajo habituales.
Lo primero que hice fue calibrar y perfilar el monitor LCD con el que trabajo (Samsung 2253NW) y la pantalla de mi portátil Acer Aspire 5003. Luego extendí las pruebas a otros monitores CRT (un Philips 107T, un Samsung 793 y un Apple) con resultados similares, por lo que en virtud del espacio y la claridad de los gráficos dejé como referencia el LCD. La amplitud del gamut en todos los casos fue practicamente idéntica, con pequeñas variaciones.

En el gráfico se puede ver cómo un monitor convencional sólo alcanza a cubrir el gamut del perfil de color sRGB y no llega ni cerca del gamut del AdobeRGB.
Si utilizáramos en ese monitor el perfil AdobeRGB para nuestras imágenes, estaríamos viendo una representación incompleta de nuestra imagen, ya que todo el color que quedara más allá de los alcances de nuestro perfil sería ajustado al máximo valor posible, perdiendo de esta forma gradaciones.
Cómo va a ser ajustado el color dependerá del intento de renderización utilizado. Por lo que pude ver Adobe utiliza un intento de renderizado perceptual en pantalla, que evita recortes pero produce desviaciones de color. Si utilizáramos colorimétrico en lugar de perceptual, tendríamos precisión en los que quedan dentro del gamut, pero recortes en los que quedan fuera.
En cualquiera de los dos casos, lo que veremos en pantalla no será lo que en realidad tiene el archivo. Porque nuestro monitor de una forma u otra no será capaz de mostrarlo.
En un monitor Eizo, Nec o LaCie de más de 3000 dólares la cosa va a ser diferente. Hay monitores especialmente construídos para cubrir la mayor parte del gamut visible del AdobeRGB, y en esos casos obviamente será mejor trabajar con ese gamut que con el más reducido sRGB.
Pero cuántos de nosotros tenemos esos monitores? En Argentina es bastante común ver que estudios y profesionales trabajen con software “pirata” porque no pueden o no están dispuestos a pagar 1000 dólares por el software original, sería poco probable pensar que van a gastar más de 3000 dólares habiendo monitores de 300.
Los monitores más comunes del mercado (incluso los “buenos”) llegan al sRGB y no más que eso.
En el gráfico también se puede ver hasta dónde llega el gamut de mi notebook. Las notebooks “buenas” tienen pantallas que llegan al sRGB. Las notebooks más económicas tienen pantallas de muy mala calidad, que ni siquiera llegan al sRGB, por lo tanto no son recomendables en absoluto para el trabajo de diseño.

Este es un claro ejemplo de cómo lo que es verdad para Adobe y para los estudios que pueden pagarse monitores de 5000 dólares no es necesariamente cierto para un estudio de Santa Fe, y termina resultando contraproducente, porque lo que vemos en el monitor no corresponde (ni puede corresponder) con la salida impresa.
Como leí por ahí “si se menciona mucho más a AdobeRGB en las revistas y sitios web dedicados al diseño es porque Adobe publicita en esos medios, no porque sea más adecuado que sRGB”.
Y eso es lo que suele pasar: la mayoría de las veces que se menciona la conveniencia de ese perfil, la recomendación viene de publicaciones que de alguna u otra forma están relacionadas con Adobe o porque quien lo recomienda trabaja con estándares muy elevados de calidad con soluciones propietarias específicamente preparadas para ese contexto.

Entonces, respondiendo al título de este artículo: Si tenés un monitor que cubre el gamut de AdobeRGB, evidentemente la opción correcta es trabajar con AdobeRGB. Pero si tu monitor es un monitor más económico y corriente, sRGB es la opción a elegir.
Más allá de los monitores, también es importante tener en cuenta el destino de nuestras imágenes. Si trabajamos para web o TV, también sería más conveniente trabajar con un perfil acorde. Si trabajamos en AdobeRGB (con un monitor que lo soporte) veremos una pureza de color que no veremos en otros monitores más acotados, por lo que tendremos que convertir al perfil sRGB siempre antes de publicar.
Si nos olvidamos de hacer esto el resultado será colores opacos, apagados. Si lo convertimos, la imagen se adaptará mejor pero perderemos ese extra con el que trabajamos en AdobeRGB y habremos estado trabajando con un gamut más amplio, viendo algo que no vamos a ver en la salida. Suena más razonable trabajar directamente en un espacio de color más acorde a la salida.
En el caso de impresión fotográfica pasa lo mismo. Si todo nuestro equipo permite trabajar con AdobeRGB y la impresora que plasmará la imagen también, obviamente es mejor trabajar con AdobeRGB.
Pero si quien nos imprime el trabajo usa sRGB (que es lo más probable) pasará lo mismo que mencionaba en el caso de los monitores. Trabajaremos en un espacio que no se podrá reproducir y en lugar de trabajar en un ámbito limitado con una salida más predecible, estaremos enviando el trabajo a una salida que lo único que hará con nuestra imagen es degradarla. Mejor sería trabajar sabiendo hasta dónde vamos a llegar todo el tiempo.
No hay que perder de vista que con la gestión de color lo que se busca es lograr predictibilidad en el proceso. Que las transformaciones entre espacios de color sean predecibles y pierdan la menor cantidad de información posible. Con un hardware de alto grado podremos tener predictibilidad y a la vez una amplia riqueza de color. Con un hardware más humilde no podremos alcanzar un grado elevado de riqueza de colores, pero al menos podremos saber que estamos trabajando dentro de parámetros controlados y no “adivinando” lo que va a salir, porque no podemos verlo. La idea es que lo que vemos en pantalla no sea muy diferente de lo que sale en el impreso, y que no haya por este motivo “sorpresas” a la hora de recibir nuestro trabajo terminado.

En conclusión: Si todo nuestro flujo de trabajo va a soportar un gamut amplio como el de AdobeRGB, sin dudas nos conviene trabajar con ese perfil (y hacerlo en 16 bits, pero eso ya lo veremos más adelante). Si en alguna de las etapas nuestro hardware no es capaz de alcanzar ese gamut, probablemente la mejor opción sea trabajar en un espacio más acorde a los alcances de gamut del hardware.
La afirmación tan común “AdobeRGB es para artes gráficas y sRGB para web” tiene unos fundamentos bastante discutibles. Se basa sólo en la mayor amplitud de gamut del perfil de trabajo, como si fuera lo único importante, cuando lo importante es considerar origen, trabajo y destino.
Es cierto que AdobeRGB cubre todo el gamut de Fogra27 y Euroscale V2. Evidentemente es mejor que nuestro RGB pueda mostrar TODO el color del perfil de salida y no una parte… pero qué pasa si nuestro monitor tampoco puede mostrarlo?
Cuál es la idea, más allá de mantener el archivo original en un gamut amplio para un futuro en el que sí podamos sacarle provecho, de trabajar en un perfil que nuestro monitor no pueda mostrar y tampoco pueda reproducir el dispositivo de salida?
Hasta ahora no encontré una explicación razonable para eso, pero sí varias explicaciones razonables para quedarse con sRGB. Si alguno sabe de alguna, que me diga 🙂
De lo que sí no me quedan dudas es que tomar una imagen de la web o de una cámara que saque sRGB en 8 bits y convertirla a AdobeRGB porque “la vamos a usar para gráfica” es algo que no tiene el menor sentido y que AdobeRGB es sólo aconsejable si todo el hardware involucrado está en condiciones de trabajar con ese gamut (mínimamente el origen fotografiado o escaneado y el monitor con el que trabajaremos).
Lo importante, de una forma u otra, es saber lo que estamos haciendo y que nuestra elección de perfiles sea fundamentada. Y si de todas formas vamos a elegir AdobeRGB, saber que en algún punto del proceso nos podemos encontrar con hardware incapaz de alcanzar ese gamut y estar preparados para las conversiones o ajustes necesarios.

Actualización 16-10-2011:
Charlando sobre el tema con Ramón Miranda me pasa este interesantísimo video (en inglés) que confirma de una manera muy gráfica y didactica lo que dice este post. Todo el canal de shootsmarterdude tiene información muy útil sobre el tema de color que se aplica perfectamente tanto a flujos de trabajo libres como privativos.

6 opiniones en “sRGB vs. AdobeRGB. Cuál utilizo?”

  1. ¡Magistral, como siempre!

    Estupendo artículo, Gez. Y, como tú dices, la mayoría de las veces que se recomienda usar AdobeRGB no tiene el más mínimo fundamento…

    Luego siempre sale el típico “enterado” del diseño diciendo que si Gimp no es “profresional” porque no usa 16 bits, porque si CMYK, etc. … y luego te ves a ese “profesional” pasándose por el arco del triunfo toda la gestión de color con su programa privativo de turno…

    Felicidades por tu artículo. 😉

  2. “y luego te ves a ese “profesional” pasándose por el arco del triunfo toda la gestión de color con su programa privativo de turno… ”

    Ese es Jesus y su lenguaje Técnico de ingeniero.. A mi me pasaba lo mismo en el ultimo trabajo.parece que si no ven la interfaz de A no se motivan. XDD.
    Saludos

  3. HOla buenas, enhorabuena por el artículo sin unos conocimientos muy grandes sobre el tema me ha resultado ante todo muy realista para que vas a trabajar en un perfil (hablo de web) que luego no va a ser interpretado de forma real por otros monitores. Totalmente de acuerdo.

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